jueves, 17 de abril de 2008

La llamada de hoy

"Hola, mire, es que el otro día llamamos para declarar un siniestro, porque las ratas se habían comido el codo de la bajante..." En primer lugar: "el codo de la bajante" forma parte de ese grupo de expresiones que a la gente le encanta utilizar en su afán de recurrir a un vocabulario específico. Pero la llamada no era todavía interesante por esto. "... pero no le llamo por eso, sino porque después de que vinieran el fontanero y el albañil se me ha aflojado uno de los muelles que sujetan los focos y se ha caído uno. Y verá, yo ya estoy obsesionada". La llamada cobraba un nuevo e interesante matiz, porque no me imaginaba a nadie obsesionado por un foco que se cae. "Así que he montado guardia en el baño, y al rato... Pues he visto a la rata asomarse por el hueco del foco, y tío, ¡me ha dado un asco!" Moraleja: los recuerdos traumáticos agudizan la empatía.

1 comentario:

AliciA dijo...

Dios! Es buenísimo! Se me ha aflojado el muelle de la risa!!
Por qué no tienes más comentarios!
Sigue desahogándote aquí, que es genial!